Camino dual

Es la primera luna de este nuevo año y no quiero dejar de desearte un camino de autodescubrimiento que te traiga mayor plenitud y alegría. 

En esta ocasión te comparto otro episodio en mi búsqueda de autoconocimiento. Tras la prisa que me acompañó la última vez, vino la pausa. Un alto necesario que me permitió saborear un ritmo no forzado, sino propio y natural. Me trajo, también, un distanciamiento que me ayudó a ver desde otro lugar el tema que me venía dando vueltas. Pese a ello, dentro de mí había una confusión que no me permitía ver con claridad. 

¿No te pasó alguna vez que creías que el centro del problema estaba en un lugar, pero después descubriste que se encontraba en otro? 

En mi caso, fue hasta que el asesoramiento filosófico me brindó no sólo calma, sino también claridad que pude distinguir parte de mi confusión. Se trató de una distinción crucial que me hizo acercarme un poco más a mí.

Te invito a acompañarme con tu lectura desde donde estés. Y si te dan ganas de compartirme algo de lo que esta entrega te despierta, no dudes en escribirme. Me encantará leerte. 

Hasta la próxima luna,

Luna de enero, 2026